viernes, 9 de noviembre de 2007

A las palabras...



Un día decidí soñarte pero yo despierta y tú,
quien sabe en qué pliegue del universo.
Construirte con estas, mis palabras,
las únicas que conozco,
con las que te dibujo
las venas prominentes de las manos
por las que corre el impulso primigenio de amar,
no de matar.

Agarrarte con los dientes

no soltarte

salir corriendo hasta que se me arranque el corazón fuera del pecho
y todo comience a girar
y quedo ciega.

Y todo por ti. Todo por ti.

Cada espacio de tu piel evoca
cerca roce pupila
cerca labio lengua
roce abrazo
profundidad

En ti me encuentro
La palabra miedo deshojada:
quedarme sin ecos

desnuda de la verguenza por la voz bella y ese calar hondo
en algún segundo
alguna vez

De las palabras con que te dibujo las venas
de estas
nunca me deshaceré...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿deshaceré? tal vez intentó decir "desharé" o puede que no y sea así a propósito, de cualquier manera bonitas palabras.

Eva dijo...

Algún lector despierto por este mar de cybernéticos curiosos... qué bueno.

...Parte del hablante lírico y sus contradicciones, sus pretextos, sus neologismos. Una manera de dejar al descubierto que también aquella voz se construye en la enunciación y no solo gracias a ella.

El cuerpo de esa voz es un entramado de palabras.

"Deshaceré" a propósito de una frase de Martín Fierro...

De todos modos, anónimo lector, usted le encontró sentido al gesto de la foto.


Para el próximo mensaje, ojalá coloque su nombre.