lunes, 6 de febrero de 2012

Supones que soy quien te digo que quiero que creas que soy

La luna sin parpadear en la fotografía
el recuerdo anestesiado de tu rostro en el sueño

Me despierto

Me vuelvo a sumergir

Busco este olfato dormido a los aromas del deseo,
pero no:

las notas florales se me dan como película muda.

Se me enfrían los pies de estos versos
que saben que buscan en lugar equivocado
pero
      pese a ello
se niegan a recorrer
el camino del perdón
del olvido
de la sombra fresca mientras el sol
come pavimento.

Es el corazón
que sabe de sufrir
tiene tanto veneno dolor
y no memoria para el tibio pétalo
que dejaste en mi mano
cuando me querías como me gustaba:

así, sin conjeturas.

No hay comentarios: