sábado, 17 de octubre de 2020

A veces hay tanto

 El día se vive despertando por la mañana con el sonido de la alarma que ya me gobierna el cuerpo y los pensamientos. Buenos días, buenos días profesora. Algunos saludan, otros sienten que no vale la pena. La clase empieza y el guion se ejecuta.  

¿Dudas? ¿Consultas?

El paradigma nuevo y todas estas anteojeras limitantes. 

Si vale o no la pena. Que hoy te sientes triste y no hay posibilidad de abrazos. Abrazo o muerte. Contacto y tragedia o distancia y vida. Nos están quebrando el paradigma de la libertad en miles de pedacitos violeta. Drusa fragmentada de amatista. 

Roo las paredes de la caverna de mi alma. 

Afuera no hay nada.

Guardo una partícula elemental del Dios cristalizado 

de cuando habían otros soñadores 

a quien soñar.

Hoy me sentí sola

y me vine a escribir poemas

Las piernas de la madre

el regazo y la protección

el cobijo de mis miedos.


Estoy sola como al comienzo. 

Ahogándome en el centro del centro

de un círculo concéntrico

que se muerde la boca y la cola

para volverme loca

de borracha y borrada

de amnésica y ábúlica


Ya no hay sentir

Ya todo es absurdo

al lado de un guion repetido

cien por siento higienizado y seguro


La lombriz del amor

ya no sabe de alas

ni del verbo volar 

ni de primavera.  

No hay comentarios: