lunes, 8 de enero de 2007

De 1995

I

Estoy balanceándome frente al espejo
que viene y me veo
que ya no estoy
porque se abandona
luego me abriga y se marcha
la de los ojos pequeños
hasta a veces congelados
de hundirse tanto tanto
en su propia piel






II
Llueve sobre la tibieza de mi dragón
pone fuego sobre tus labios en mi memoria
porque el frío
porque la distancia


Te acerco a mi ojo que sangra
rozas con el tacto de tu lengua
las cicatrices de mis alas


De mi país al tuyo
hay un lazo de notas en movimiento
que se abraza


Creyendo en la maldición
te doy vida desde mi nombre
te derramo al oído
todas estas palabras.

1 comentario:

Eva dijo...

Estos poemas fueron publicados en la revista Perdurabo, revista de los estudiantes de Castellano de la UCV, en el año 1997. Creo que la revista -como muchos intentos- sólo alcanzó a tener número 1, sin ediciones posteriores. Qué pena.