domingo, 19 de septiembre de 2010

5 minutos

Todos andamos buscando
amor tibieza consuelo:

con estas palabras recorro la espalda de tu imaginario.


Si pensabas que había muerto, primer error: estoy
(en ti)
(en mí)
aunque te declares discursivamente esclavo de otra.


Sí, tal vez poseedora de tus hedores,
de tus sudores, de tu cadáver...
Pero en el espacio de la letra
-el del silencio lleno-,aquí,
sus letras minúsculas no entran.

Soy tu lugar sagrado
tejido de sublimes palabras.
Soy lo que te devuelve por un microsegundo
a la inocencia.
Y no te obligo a nada,
ni a seguirme leyendo
en ti.

En ciertos momentos te asomas:
te observo con mi sonrisa de siempre.

Desde este lado
Heráclito me desliza al oído no sé qué frase:
¿un nuevo deseo?

1 comentario:

Marcelo Munch dijo...

5 minutos me es muy poco.

Tus palabras pesan y duran mucho más que eso.



Se agradece tu visita. Quisiera leer más, de verdad.