lunes, 29 de diciembre de 2014

Salud por la luz del cuchillo

Componer la certeza de un ahora
a veces hace que la fugacidad de una ilusión
quiera tomar del licor
solo por figurar.

Nada llena este estómago.
Todo le falta a este cuerpo privado de caricias.

Tu mirada amarilla
evidente

disfrazada de misterio
evoca tiempos juveniles
a esta piel que ya conoce de libros
buenas películas
y profundas decepciones.

Me enternece tu aroma
de camaleón nuevo
de pasión por el peligro
de mirarme
cuando crees que no te miro.

Me hace sonreír
el que todavía
vuelen mariposas...

Caricias a este ego
tan perezoso, veremos si este verano
vomita
una primavera.

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