Sí,
esta noche quiero seducirte
con estas letras pequeñas y tontas
proyectadas en la pantalla
que tienes enfrente.
Y de ahí
bajando por tus ojos
provocando sorpresa
en tu piel
en silencio
en tu sexo
para quedarse en este lugar
que me has reservado.
Será tibio. Será invisible.
Lo que va por el oído
se queda
y nos gusta:
una y otra vez
vamos a él
y mejor si en soledad,
si todos duermen:
ellos sueñan,
tú revives a esta voz.
Las noches nos dan a beber
de la copa del deseo,
no lo niegues
ni me niegues el placer
de que sea cierto.
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