domingo, 17 de mayo de 2015

Inconfesión


Y me enamoro

me vuelvo a enamorar
esta vez de unas manos

del color de la piel
de un fugaz aroma.

hoy todos esos gestos:
las barbas que quedan
en la memoria de mi mejilla
se sonrojan en el verso

Enamorada del instante:

esa mirada

me descubre
precisamente
en este olvido

y me cautiva
siempre jugando a ser invisible
tras las cortinas de mi infancia.

Desde ese entonces provengo

Y aún la imaginación hace su trabajo
sobre todo en trasnoche:

vuelvo a volver al recuerdo.

Me enamoro
y me vuelvo a enamorar
de mí misma
enamorándome
del aroma de éste
de las manos de aquel
de la piel y los gestos
que encontraré luego en otros
que seguirán dando

qué hablar

a otros versos.

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